martes, 31 de diciembre de 2013

Lucas

Hace más de 8 años él llego a mi vida, fue en Octubre del 2005, salí del trabajo y fui a recogerlo a la casa de su papi Canelo, fue el mejor regalo que me han dado en mi vida, era un pequeño escurridizo, lo buscamos un buen rato por todo el patio, estaba debajo de unos muebles, lo despertamos corrió hacia mí y con su patita me jaló el pantalón, ese día me enamoré de él perdidamente... y le puso Lucas su tía Gisele, porque al encontrarlo le cantó: "Lucas, Lucas dónde te has metido, Lucas, Lucas" Lo llevé a casa, tenía apenas 45 días de nacido, era la bolita de pelos más bella que había visto, era mi bola de pelos. Es difícil describir lo que sentí por él, yo era de esas personas que siempre criticaban a los amantes locos de los perros, no los entendía, hasta que me volví una loca más. Las aventuras con mi bebé han sido muchas, su dulzura, su nobleza, su obediencia, él fue perfecto, gruñía a los desconocidos del parque, me defendió de otros perros y jamás permitía que se me acercaran mucho, yo lo adopté como a un hijo, el me adoptó como su mamá humana, yo era su humano. Después de muchos años solos, tuvimos una fugaz compañera de juegos, su nombre era Lucia, una loca bella, con la que Lucas compartía sus juguetes y nuestro cariño, pero nuestra loquita nos dejó pronto. Tuve hace varios meses un sueño muy extraño, había una piscina y en ella se encontraban Lucía, un cachorrito, Lucas, y muchos amigos míos , los mejores, los buenos amigos, aquellos que amo con locura porque ser como son, por darme tanto cariño, por aparecer en mi puerta a las 6 de la mañana a darme un abrazo y preguntarme: "¿oye zamba estás bien?... Empecé a escribir estas líneas porque hace cinco meses le detectaron a mi hijo un tumor en el corazón, inoperable, desde aquel día nos dedicamos a cuidarlo con más cariño, a darle sus medicinas y a prepararnos para su partida, pero las despedidas siempre son difíciles y aunque sé que hicimos lo mejor por tí, no ha pasado un día que no te extrañe, o te recuerde o te llore. Jamás pensé que se podía querer tanto a un animalito, es que fuiste mas que eso, fuiste un compañero leal, noble, bueno... perfecto. Fue el sábado 14 de diciembre, temprano en la mañana, me levante pensando tengo que hacerlo pronto porque luego no podré, hasta hoy no puedo dejar de llorar, cuando llegamos a la veterinaria, Lucas no quería bajar del carro y yo miraba a mi papá queriendo gritarle por favor vámonos, por favor, despiertame, por favor dime que no es verdad, esto no está pasando, nuevamente saqué fuerzas de no se donde, bajamos del carro, el movía la cola y era tan inteligente que fue corriendo a la balanza para que la veterinaria lo pese, su muerte fue tan tranquila, hasta el final movía la cola, hasta el final fue feliz, cuando le pusieron la anestesia, empezó a roncar plácidamente y luego de unos pocos minutos murió... ese día se me partió el alma en mil pedazos, ese día morí un poquito, me quedé abrazada a él llorando sin parar, pensando es mentira, es mentira despiertenme ya, por favor... pero no fue una pesadilla, mi ángel tuvo que partir. Mi familia y yo tenemos hoy un concepto diferente de lo que es una mascota, mi papá cada vez que vé un perrto por la calle, ya no dice : "mira un perro" ahora dice "Mira un Lucas" por el momento no podemos llenar tu lugar, el vacío es inmenso, y quizá algún día tenga otro hijo canino, pero tendrá que ser un callejerito, un pequeño sin hogar... Te amamos gordo, siempre te amaremos. Sólo una partecita de esa conocida canción te la cantaba casi siempre, aquí te la dejo corazón, tu mami siempre te la cantará. " "Lucas, Lucas dónde te has metido, Lucas, Lucas... El era un chico de cabellos de oro, yo te quería casi con locura, le fuí tan fiel como a nadie he sido... y ahora no sé... qué ha sucedido"